La volatilidad es la frecuencia con la que es probable que una máquina slots pague una suma importante o un premio gordo (bote). Cuanto mayor es la volatilidad, menor es la probabilidad de obtener un premio, pero normalmente, cuando toca, el premio es mucho más grande. Los algoritmos de estas slots están programados para dar premios de forma aleatoria, y no existe una estrategia o método infalible para ganar.
Por lo general, la información sobre la volatilidad suele estar disponible en la tabla de pagos del juego o si haces una búsqueda rápida en internet.
Los tres tipos principales de volatilidad en las slots
La mayoría de las slots se clasifican en una de estas tres categorías de volatilidad: baja, media o alta.
- Volatilidad alta
Las slots de volatilidad alta están diseñadas para dar menos premios pero suelen ser mayores y estar más espaciados en el tiempo. Es habitual que haya largos períodos sin ningún premio, y no es raro que pasen decenas de tiradas sin que toque nada. Cuando por fin sale un premio, suele ser más alto en comparación con los juegos de volatilidad baja o media.
- Volatilidad media
Las slots de volatilidad media se sitúan a medio camino entre las de volatilidad baja y alta, ofreciendo un buen equilibrio entre la frecuencia y la cuantía de los premios. Los premios aparecen con menos frecuencia que en las de volatilidad baja, pero más a menudo que en las de volatilidad alta, y su valor suele ser intermedio.
El riesgo se mantiene en un nivel moderado, lo que evita largos periodos sin premios y reduce las variaciones bruscas típicas de los juegos de alta volatilidad.
- Volatilidad baja
Las slots de volatilidad baja están hechas para dar premios con más frecuencia, aunque suelen ser de menor cantidad. Estos juegos suelen dar premios de 2, 5 o 10 veces lo apostado, mientras que los premios altos son poco frecuentes. Están pensadas para aguantar sesiones de juego más largas con pocas variaciones, ofreciendo un ritmo más constante, aunque los resultados de cada tirada sigan siendo impredecibles.
